
Protestations, manifestations, émeutes, grèves, défiance… Depuis des années, la colère monte, les peuples ne cessent de rejeter l'autorité. Les raisons en sont connues : aggravations des inégalités, dégradations des conditions de travail, recul des services publics… Mais la violence avec laquelle elle se manifeste est inédite car exprimée par un sujet nouveau : l'individu tyran. Un être ultra-connecté, replié sur sa subjectivité et ses intérêts, capable en un clic de mettre le monde à ses pieds et dès lors persuadé d'en être l'unique centre. Et si les crises économiques renforcent l'impression d'être dépossédé, la technologie augmente celle d’être tout-puissant. Une combinaison explosive, qui signe l’effondrement de notre monde commun. Un essai à lire d’urgence. Le Monde des livres. C’est la qualité philosophique d’Éric Sadin de prendre au sérieux l’expérience numérique. Philosophie magazine. Une analyse décapante qui sonne comme un électrochoc. Les Échos.
by Éric Sadin
Rating: 3.8 ⭐
Berceau des technologies numériques (Google, Apple, Facebook, Uber, Netflix, etc.), la Silicon Valley incarne l’insolente réussite industrielle de notre époque. Cette terre des chercheurs d’or, devenue après-guerre le cœur du développement de l’appareil militaire et de l’informatique, est aujourd’hui le lieu d’une frénésie innovatrice qui entend redéfinir de part en part nos existences à des fins privées, tout en déclarant oeuvrer au bien de l’humanité.Mais la Silicon Valley ne renvoie plus seulement à un territoire, c’est aussi et avant tout un esprit, en passe de coloniser le monde. Une colonisation d’un nouveau genre, portée par de nombreux missionnaires (industriels, universités, think tanks…), et par une classe politique qui encourage l’édification de valleys sur les cinq continents, sous la forme d’écosystèmes numériques et d’incubateurs de start-up.Après avoir retracé un historique de la Silicon Valley, ce livre, à la langue précise et élégante, montre comment un capitalisme d’un nouveau type est en train de s’instituer, un technolibéralisme qui, via les objets connectés et l’intelligence artificielle, entend tirer profit du moindre de nos gestes, inaugurant l’ère d’une « industrie de la vie ».Au-delà d’un modèle économique, c’est un modèle civilisationnel qui s’instaure, fondé sur l’organisation algorithmique de la société, entraînant le dessaisissement de notre pouvoir de décision. C’est pour cela qu’il est urgent d’opposer à ce mouvement prétendument inexorable d’autres modalités d’existence, pleinement soucieuses du respect de l’intégrité et de la dignité humaines.
Para Éric Sadin, uno de los más promisorios ensayistas franceses de la actualidad, la computadora súper potente que en la película 2001 Odisea del Espacio controlaba la nave Discovery One ya no es una figura quimérica. Su conciencia de silicio expresa una tendencia fundamental en el devenir de la tecnología contemporánea: la “administración robotizada de nuestra existencia”. La asistencia hiperindividualizada y geolocalizada vía GPS de los smartphones, los sistemas de alta complejidad que garantizan de manera autónoma los suministros de agua y electricidad de ciudades enteras, el trading algorítmico que regula los intercambios bursátiles, dan cuenta del sofisticado acoplamiento entre inteligencia computacional y humanidad que reviste nuestra vida cotidiana y que ha transformado a la “dinámica electrónica” en un estrato imprescindible de la experiencia. Somos testigos de una mutación decisiva en nuestro vínculo con la técnica: mientras que su vocación ancestral consistía en actuar como una prótesis de las insuficiencias del cuerpo, hoy su capacidad cognitiva le confiere el inquietante rol de gobernar a los seres y las cosas. El acelerado proceso de “duplicación digital del mundo”, encarnado de manera ejemplar en plataformas como Google Maps o en los perfiles de Facebook, produjo el crecimiento exponencial de una inédita masa de datos que sobrepasa nuestras modalidades de aprehensión sensoriales y cerebrales.El presente libro postula que la emergencia de una suerte de “humanidad paralela”, capaz de procesar y administrar de manera infinitamente más eficaz esa información, profundiza la agonía del antropocentrismo moderno para dar lugar a una gubernamentabilidad algorítmica que pone en riesgo nuestra soberanía. Y que lo hace no como una fuerza que coacciona, sino bajo la forma de una “administración soft”, indolora y casi imperceptible, a la cual le concedemos el poder de guiar el curso de nuestra cotidianeidad limitando el ejercicio de nuestra facultad de juicio en el aquí y ahora.
by Éric Sadin
Rating: 3.7 ⭐
Con varias obras a sus espaldas, Éric Sadin se revela como uno de los ensayistas europeos más críticos de las formas tecnológicas contemporáneas desde una mirada cuya base es el antiguo humanismo filosófico. Si primero se había abocado al modo en que las nuevas tecnologías fomentaban un asistencialismo personalizado y restrictivo para asir la experiencia (La humanidad aumentada), si luego había trabajado el nexo entre estas supuestas “tecnologías de la libertad” y los idearios libertarios del siglo XX (La silicolonización del mundo), ahora Sadin encara el concepto de “inteligencia artificial” a partir de la historia de las ideas y de una fenomenología de los aparatos para evaluar qué cambios radicales se están dando en el modo de construcción de lo real.La hipótesis de este libro clave es que la causa (y no la consecuencia) de la pregnancia del fenómeno de la inteligencia artificial es un cambio de estatuto de las tecnologías digitales: de ser prótesis acumulativas e intelectivas –porque permiten el almacenamiento, la indexación y el tráfico veloz de información–, han pasado a ser entidades de las que se espera que enuncien una verdad a partir de la interpretación automatizada de situaciones. Bajo un arco de formas que van de las más amables (sugerencias de compra, de movimientos) a las más coactivas (clasificación e indexación de los humanos para incluirlos/excluirlos de ciertos beneficios y derechos), en áreas relacionadas con la vida social general (la economía) o en otras que rozan la intimidad del individuo (la evaluación médica sobre su propio cuerpo), la inteligencia artificial propone diagnósticos que se suponen superiores a los humanos porque parten del manejo y correlación de datos imposibles de realizar por un individuo. Así, gracias a este poder de enunciar una verdad que los humanos no podemos ver, la tecnología deja de ser protésica para devenir antropomórfica. La autonomía de decisión de los sistemas de inteligencia artificial termina de cerrar el círculo de este cambio radical, enfrentándonos por primera vez con el estadio del tecno-logos de la técnica: no un logos sobre la técnica producido por los humanos sino humanos modelados por una técnica capaz de producir discurso o verdad. En este nuevo régimen, sin réplica posible, se juega la vocación humana primordial de habitar el mundo.
Ev yönetimi, profesyonel yardım, sürdürülebilir risk analizi, enformasyon raporlama gibi becerileri olan, sahibinin en derin korkularını ve tutkularını öngörerek arzu ve isteklerini gece gündüz demeden yerine getiren algoritmik bir kişisel asistan yaşamı daha çekilebilir ve yönetilebilir kılarken, sahibine karşı pasif bir aşkın pençesine düştüğünde neler yaşanır? Yarının Aşkı, Asimov'un bilimkurgu edebiyatına yön veren "üç robot yasası"nın ihlal sınırlarında gezinerek kendine has anlatımı ve kurgusuyla anlatıcı makasını değiştiriyor ve okuyucuya bir "robotun" gözünden 24 saatlik bir kesit sunuyor. Éric Sadin, önü alınamaz dijital devrimin bir sonraki basamağına dair gelişmelerin ve mucizevi öngörülerin süreklileştiği bu "aşırı rasyonalizasyon" çağına yapay zekânın insanlığı alt edeceği korkusu üzerinden eleştiri getirerek dokunaklı bir tekno-romantizm kurguluyor.
Un fantasma recorre el globo. Ese fantasma, proyectado por la técnica, se asemeja a nuestro doble espectral. Pero no al doble espectral de nosotros mismos, sino de la vida que llevamos. Aparece en nuestros perfiles diseñados, en nuestras formas de trabajo mediante plataformas extractivas. Se manifiesta en nuestros modos diarios de consumo. Nos espanta en nuestra delegación de toda decisión a sistemas de inteligencia artificial. El fantasma es, en definitiva, nuestra propia vida técnica, y se expresa en la cantidad de ondas invisibles que circunvalan permanentemente el planeta, al que finalmente no duplican, sino que liman y adelgazan hasta volverlo del grosor de una pantalla.En La vida espectral, el desafiante filósofo francés Éric Sadin da un paso más en su análisis de la relación entre técnica y capital. Si desde la modernidad las formas de existencia humana se habían separado paulatinamente de la vida biológica y natural por el empuje del capital, esa disociación hoy adquiere dimensiones extremas. La vida, insumo y savia del capitalismo, es vampirizada de modo cognitivo. Los datos brotan de nuestro cuerpo para ser recogidos y procesados por inteligencias artificiales generativas. Para Sadin, esto convierte al capitalismo en “hematológico” y a nuestros cuerpos en algo fijo y exangüe ante la pantalla. Relegados a un lugar marginal, se dibuja para los humanos una nueva condición de espectros.Sadin llega así al hueso mismo del “fantasma que recorre el globo”: bajo la fábula de la complementariedad humano-máquina, lo que sucede es la transferencia de nuestra capacidad de enunciar verdades y vivir a los sistemas técnicos. Un problema que compete no solo a los expertos, sino a la comunidad toda. Reaccionar ante el hecho de convertirnos en los espectros imprecisos que no saben o pueden capturar los contornos de este mundo exige una responsabilidad política. ¿Es posible impedir un proceso que desmonta las variables humanas del trabajo y de la vida?
Le mouvement de numérisation à l'oeuvre depuis une trentaine d'années gagne aujourd'hui des pans de plus en plus étendus de la réalité via l'extension des capteurs et des objets connectés. Dorénavant, les flux de data témoignent de la quasi-intégralité des phénomènes, s'érigeant comme l'instance primordiale de l'intelligibilité du réel. Une connaissance sans cesse approfondie s'instaure, orientant en retour les décisions individuelles et collectives au prisme d algorithmes visant les plus hautes optimisation, fluidification et sécurisation des existences et des sociétés. Les technologies informationnelles imposent un mode de rationalité fondé sur la définition chiffrée de toute situation et sur une maîtrise indéfiniment accrue du cours des choses. Une raison numérique établie sur l'appréhension et l'évaluation en temps réel des faits ordonne désormais les pratiques du commerce, de l'enseignement, de la médecine, les rapports aux autres, à soi-même, à la ville, à l'habitat...Ce livre examine, en s'appuyant sur une foultitude d'exemples, la quantification et la marchandisation intégrales de la vie qui s'instituent, soutenues par l'industrie du traitement des données, aujourd'hui dotée d'un pouvoir qui perturbe nombre d'acquis démocratiques fondamentaux.Avec une rare lucidité et une écriture d'une précision clinique, Éric Sadin dévoile les impensés, analyse les processus en cours, dresse une cartographie détaillée des forces à l' oeuvre... Observations et réflexions qui dessinent une nouvelle condition humaine, et en appellent à la politisation des enjeux induits par la puissance toujours plus totalisante détenue par les systèmes computationnels.
Hacer disidencia supone romper con muchos reflejos, hábitos y representaciones que siguen manteniendo patrones más inoperantes que nunca, debilitando así nuestras voluntades y abocándonos a la pasividad. En este libro, Éric Sadin renueva las perspectivas de emancipación y elabora un registro de acciones concretas capaces de influir en el curso de nuestros propios destinos. Eso supone realizar una crítica de los discursos que defienden intereses privados, dejar de aceptar situaciones injustas y crear una gran cantidad de colectivos –en todos los ámbitos de la vida- que favorezcan la experimentación y la mejor expresión de cada uno. Ha llegado el momento de dejar de confiar en terceros y comprometernos en una imperativa y saludable política de nosotros mismos.
Le métavers n’est pas une fantasmagorie, c’est une réalité qui déjà nous environne autant qu’un puissant mouvement, celui de la pixellisation croissante de nos existences. Travail, enseignement, médecine, achats, loisirs et interactions ont lieu en ligne – et derrière nos écrans. Un seuil a été franchi avec l’apparition de l’intelligence artificielle générative dont le rôle n’est plus de gérer nos tâches mais de produire du langage, des images, du son… Nos facultés fondamentales sont en passe d’être déléguées à des machines. Bientôt, c’est la voix de ces robots qui nous guidera dans nos cavernes de pixels, à chaque étape de nos vies vouées à être sans trêve analysées, marchandisées, désincarnées. Face à cette rupture sans précédent, une philosophie s’impose pour comprendre et agir. Mises en perspectives historiques, analyses des systèmes technologiques, décryptages des intérêts économiques et des conséquences civilisationnelles, La vie spectrale est autant une phénoménologie contemporaine que la pensée du monde qui vient. Un essai magistral et capital.
L’intelligenza artificiale, fino a poco tempo fa confinata nei laboratori di ricerca, ha fatto negli ultimi anni il suo ingresso dirompente nella vita di tutti i giorni. Politici, businessmen e semplici cittadini sembrano esserne quasi ossessionati: le promesse di crescita e sviluppo che essa porta con sé sembrano infinite, e così le possibilità che ognuno degli innumerevoli ambiti di applicazione, sfruttando una tecnologia sempre più efficiente e pervasiva, diventi più affidabile, fluido e ottimizzato. Non mancano gli osservatori che segnalano come il fare affidamento su macchine capaci di performance molto migliori di quelle umane metta a rischio posti di lavoro e renda problematica la sopravvivenza di interi settori industriali: ma persino di fronte a una minaccia così concreta, spesso, ci si limita a formali richiami all’etica, come se brandire questo vessillo potesse fare da scudo supremo contro le deviazioni delle tecnologie digitali. Con Critica della ragione artificiale, Éric Sadin mette a punto l’opera più compiuta e lucida del suo percorso di acuto critico delle nuove tecnologie, evidenziando come esse, presentate come semplici strumenti al nostro servizio, stiano invece erodendo le facoltà di giudizio e azione, ossia le capacità che più di tutte ci rendono umani. Sadin, recuperando in senso letterale il ruolo politico della filosofia, non sterile riflessione fine a sé stessa ma strumento in grado di decrittare la realtà allo scopo di servire la comunità, svela il retropensiero antiumanistico dei discorsi a sostegno dell’indiscriminato sviluppo tecnologico, e presenta una appassionata difesa dell’umanità – ossia di tutto ciò che dobbiamo tenere a mente e trasmettere ai più giovani se vogliamo evitare che lo stesso strumento che può garantirci prosperità e sviluppo si tramuti in terribile macchinario di oppressione
Un phénomène impensable est en train de se produire : l’agonie du néolibéralisme. Tous ses excès – et la crise du covid – ont confirmé sa nocivité. Nous nous mettons alors à espérer un monde plus juste qui adviendrait grâce au retour de l’État providence, à la prise en compte des questions écologiques et à une participation citoyenne accrue. Un véritable paysage de carte postale en somme. Or, rien de cela ne nous sauvera du pouvoir des algorithmes, de la marchandisation intégrale de nos vies par l’industrie numérique, ou du déploiement d’une télésocialité contribuant à notre « isolement collectif ». Autant de processus qui engendrent de nouveaux types d’assujettissement, ignorés de la « grande politique ». Si nous savons que l’enjeu majeur est d’être partie prenante des affaires qui nous regardent, cette aspiration prend des formes trop éparses, ne répondant à aucun projet commun défini en ce sens. À contre-courant de cette tendance, ce livre renouvelle les perspectives d’émancipation, en dressant un registre d’actions concrètes. Cela suppose de mener une critique des discours défendant des intérêts privés, de ne plus subir de situations iniques et de constituer un foisonnement de collectifs – dans tous les domaines de la vie – favorisant l’expérimentation, la meilleure expression de chacun, tout en étant soucieux de ne léser ni personne, ni la biosphère. Après tant de désillusions, le moment est venu de ne plus nous en remettre à des instances tierces pour nous engager dans une impérieuse et salutaire politique de nous-mêmes.
Protesten, rellen, de afgelopen jaren heeft de publieke woede een kookpunt bereikt. De oorzaken zijn toenemende ongelijkheid, slecht functionerende overheidsdiensten, politieke schandalen. Maar de heftigheid van het ongenoegen is nieuw. En dat komt door een nieuw de ik-tiran. Door de opkomst van het internet, de smartphone en de sociale media zijn we onszelf als het centrum van de wereld gaan zien. We beschouwen onze mening als de enige juiste en accepteren geen gezag meer. De gevolgen zijn beangstigend. De sociale samenhang verkruimelt en het vertrouwen in overheid en politiek verdwijnt, de aantrekkingskracht van populisme, complottheorieën en geweld neemt toe. Éric Sadin geeft een meeslepend geschreven analyse van de ineenstorting van onze gemeenschappelijke wereld. Hij doet dat vanuit een uniek historisch, politiek, sociaal, economisch en technisch perspectief. Zijn nadenken over de voorwaarden van een sociaal contract dat ons bij elkaar kan houden.
by Éric Sadin
Rating: 4.0 ⭐
This highly visual investigation shows the complex nature and enormous impact of recent developments in our information a transformation produced by the irresistible combined expansion of digital technology and telecommunication networks. The urban space is a privileged laboratory for observing and experiencing the density of signs and their multiple Signage, Giant Screens, Signboards, Flags, Poster Displays, Architecture and Advertisement, Surveillance Technologies, Tracking Devices, etc. Eric Sadin started this project during a residence in Kyoto, Japan, then enlarged the focus of the inquiry to further Asian, European, and American cities as Tokyo, Seoul, Shanghai, Hong Kong, Bangkok, Bombay, Paris, London, Rio de Janeiro, Mexico City, New York. The result is a fascinating visual journey in 2000 colour illustrations with explanatory captions, structured into some 100 topics and analysed in brilliant theoretical texts providing the necessary background. Eric Sadin untersucht die drastischen Veränderungen unserer Informationsgesellschaft, die in den letzten Jahren explosionsartig vor sich gehen. Die Möglichkeiten, welche Digitale Technologie und die Telekommunikations-Netzwerke anbieten, steigern sich zu immer aggressiveren Umgebungen. Die visuelle Darstellung Times of the Signs fängt die faszinierende Vielfalt der Phänomene wie Giant Screens, Architektur und Information, Ueberwachungstechnologien, Tracking Devices, etc. durch eine fotografische Feldforschung (mit über 2000 farbigen Illustrationen) in jenen Metropolen ein, wo die Verdichtung der Zeichen am intensivsten etwa Seoul, Shanghai, Hongkong, Bangkok, Bombay, Paris, London, Rio de Janeiro, Mexico City, New York. Die Komplexheit dieser Entwicklung wird analysiert durch eine kategorisierende Beschreibung anhand von rund 100 Begriffen sowie in theoretischen Texten, welche den zeitgeschichtlichen Hintergrund erläutern.
by Éric Sadin
Rating: 3.5 ⭐
by Éric Sadin
Rating: 4.0 ⭐
Enquêtes sur les nouvelles formes de contrôle Nous vivons dans un monde sous surveillance : plus personne n'oserait en douter. Mais quelle forme prennent aujourd'hui les nouveaux dispositifs de contrôle et en quoi sont-ils différents des pratiques du siècle dernier ? Comment modifient-ils notre rapport au monde et aux autres ? Vont-ils jusqu'à menacer le droit à la vie privée ? Telles sont les questions abordées dans ce livre, qui reprend ainsi un débat ancien sous un jour totalement nouveau. Car il ne s'agit plus seulement d'assurer une surveillance ciblée pour déceler les comportements déviants et les punir, mais de prévenir toute dérive en instaurant un traçage permanent et généralisé. Il ne s'agit plus d'observer l'espace public, mais de pénétrer les espaces privés pour accumuler des données sur chaque individu, considéré sinon comme un terroriste en puissance, du moins comme une cible marketing, ou un voisin à espionner. S'organise ainsi un scannage ininterrompu des actes et des désirs, abolissant la frontière entre surveillant et surveillé, entre monde physique et monde virtuel. Au moyen de procédés que nous relayons ou alimentons à notre insu - vidéosurveillance ; géolocalisation, bases de données, biométrie, puces RFID, logiciels d'analyse comportementale... -, un Big Brother désincarné, dont nous sommes à la fois victimes et complices, opère désormais en chacun de nous. Mêlant l'enquête à la réflexion, cet essai explore avec une acuité remarquable les multiples enjeux de la surveillance contemporaine, et incite chacun à réagir face au danger d'une nouvelle servitude volontaire.
by Éric Sadin
Rating: 4.0 ⭐
Dans la droite ligne de son précédent essai La société de l'anticipation , Eric Sadin montre comment nous avons délégué une partie de nos décisions et de notre intelligence aux machines et interroge les évolutions que cela engendrera inévitablement dans nos vies.
"Ces textes ont été écrits lors d'un séjour de l'auteur à la villa Kujoyama à Kyoto dans le but d'observer la dimension de laboratoire que représente la société japonaise, relativement au développement très marqué du numérique et des réseaux de télécommunication, conjoint à celui d'une économie de l'imprimé en forte expansion.
by Éric Sadin
This highly visual investigation shows the complex nature and enormous impact of recent developments in our information a transformation produced by the irresistible combined expansion of digital technology and telecommunication networks. The urban space is a privileged laboratory for observing and experiencing the density of signs and their multiple Signage, Giant Screens, Signboards, Flags, Poster Displays, Architecture and Advertisement, Surveillance Technologies, Tracking Devices, etc. Eric Sadin started this project during a residence in Kyoto, Japan, then enlarged the focus of the inquiry to further Asian, European, and American cities as Tokyo, Seoul, Shanghai, Hong Kong, Bangkok, Bombay, Paris, London, Rio de Janeiro, Mexico City, New York. The result is a fascinating visual journey in 2000 colour illustrations with explanatory captions, structured into some 100 topics and analysed in brilliant theoretical texts providing the necessary background.
by Éric Sadin
by Éric Sadin
by Éric Sadin
by Éric Sadin