At once intimate and wide-ranging, and as enthralling, surprising, and vivid as the place itself, this is a uniquely eye-opening tour of one of the great metropolises of the world, and its largest Spanish-speaking city. Horizontal Vertigo: The title refers to the fear of ever-impending earthquakes that led Mexicans to build their capital city outward rather than upward. With the perspicacity of a keenly observant flaneur, Juan Villoro wanders through Mexico City seemingly without a plan, describing people, places, and things while brilliantly drawing connections among them. In so doing he reveals, in all its multitudinous glory, the vicissitudes and triumphs of the city ’s cultural, political, and social history: from indigenous antiquity to the Aztec period, from the Spanish conquest to Mexico City today—one of the world’s leading cultural and financial centers. In this deeply iconoclastic book, Villoro organizes his text around a recurring series of topics: “Living in the City,” “City Characters,” “Shocks,” “Crossings,” and “Ceremonies.” What he achieves, miraculously, is a stunning, intriguingly coherent meditation on Mexico City’s genius loci, its spirit of place.
لدى خوان إجازة صيفية خطط لها بالفعل ، مع ذلك ، تتجاهل والدته خططه وتتركه في منزل الخال تيتو ، المتأصل فيه ولعه بالكتب ، والذي يصدر ضوضاء عند تناول الطعام ويخاف من الدميات الدببة . هناك ، مختبئاً بين آلاف الكتب في مكتبة خاله ، سيتعين على خوان العثور على الكتاب البري ، هو كتاب متمرد يستعصى على القراءة ويحتفظ بين صحفاته بسر مخصص للقارئ على الإمساك به.
Conferencia sobre la lluvia aborda una situación teatral por excelencia: hablar en público. Un conferencista extravía sus apuntes y el nerviosismo lo lleva a decir cosas impensadas. el tema de la charla es la relación entre la lluvia y la poesía amorosa. En el vértigo de la improvisación, el protagonista habla de si mismo pero no abandona su propósito original; a su mente acuden los poetas que han cambiado el clima con sus versos. De manera fascinante se mezclan dos formas del discurso: la conferencia y la confesión. Protagonizado por un bibliotecario, este monólogo escrito por Juan Villoro es una honda y muchas veces irónica reflexión sobre la vida de los libros y las emociones que despiertan. Una biblioteca es una colección de amores, repudios, sospechas y nostalgias, por lo que dicen sus volúmenes, pero también por el modo en que han sido leídos. Conferencia sobre la lluvia depara una sorpresa final: el destinatario de la charla. Si un libro depende del lector, una conferencia depende del público. La voz tiene sentido si alguien la oye. Misteriosamente, también define a quien la oye. Escuchar es ser interpretado. Un conferencista habla en escena. ha perdido sus papeles y sus palabras se precipitan. Mientras tanto, una presencia sigilosa lo escucha con el azoro que provoca la caída de la lluvia.
Los culpables es el mejor libro de cuentos de Juan Villoro y el más arriesgado.Luego de aficionarnos a un estilo original y fulminante, Villoro renueva su prosa a fin de explorar distintos registros orales de los impredecibles y complejos sujetos que pueden ser los mexicanos. El lector no encontrará relatos más estimulantes que éstos, dueños de una gran velocidad de despegue, donde las turbulencias son calculadas a fin de aumentar la emoción.Una celebridad de la canción ranchera, un futbolista en decadencia, un guionista que adquiere una máquina de escribir sin eñes y una iguana que se extravía en momentos críticos son algunos de los seres que pululan por los nuevos relatos de Villoro. La concentración de humor y tensión en estas páginas es altísima. Un total de seis cuentos y una novela corta admirables, donde los protagonistas son hallados en el punto más alto de su conflicto, ya sea que decidan perpetrar un asesinato, traicionar a un amigo o filmar un desnudo que podría arruinar su carrera. La pieza que remata el libro es "Amigos mexicanos", una trepidante nouvelle sobre los secuestros exprés que amenazan a los habitantes de la ciudad de México.Verdadera lección de escritura, Los culpables demuestra que Villoro está en la cima de su arte narrativo. Sus cuentos duran el mismo tiempo que una confesión vital dictada en unas cuantas palabras esenciales. Un libro que termina por leerse una y otra vez, siempre con mayor admiración.
Llamadas de amsterdam es una extraordinaria historia de amor. Con una impecable tension narrativa, Juan Villoro despliega una trama hecha de coincidencias, separaciones, misteriosas oportunidades de reencuentro. La accion ocurre en una calle circular, trazada sobre la pista donde una vez corrieron caballos de carreras. Ahi, dos amantes apuestan su resto en busca de una ultima recompensa. Si en El testigo Villoro trazo un amplio panorama narrativo, en Llamadas de amsterdam demuestra su pericia para disenar una novela breve que retoma elementos del sueno y el espejismo sentimental. Movidos por una fuerza inconsciente, los protagonistas de esta historia inventan una realidad alterna, hecha de llamadas telefonicas, para brindarle una segunda oportunidad a sus deseos. Ante la anoranza de lo que han perdido, los personajes hacen de un pais imaginario su mas genuino sitio de reunion. En los grandes romances los sentimientos son mas intensos que los hechos. Llamadas de amsterdam comprueba esta sentencia.
Sergi Pamies ha descrito a Juan Villoro como B+un crack de la literatura futbolistica mundialB; . Durante varias decadas, el escritor mexicano se ha ocupado del oficio de patear balones y del delirio colectivo que convoca. Dios es redondo ofrece una vibrante cronica de la religion laica que llena los estadios, las mitologias y supersticiones de un deporte que ocurre en el cesped pero tambien en la mente de los aficionados. La divertida y muchas veces epica aproximacion literaria de Villoro puede cautivar al forofo deseoso de compartir datos reveladores al calor de una tertulia, pero tambien al curioso -y aun al enemigo del futbol- interesado en conocer las causas que llevan a proferir alaridos en nombre de un equipo. Enviado especial a los mundiales de Italia 90 y Francia 98, Villoro domina el arte de escribir al borde de la cancha, pero tambien el tono reflexivo. El ensayista de Efectos personales (Anagrama, 2001) sabe que los grandes goles duran toda la vida y definen los destinos de quienes los presenciaron. Dios es redondo rinde tributo al mas colorido de los divos del pie privilegiado, Diego Armando Maradona, registra las glorias y los excesos de la liga espanola, ofrece indelebles estampas del ultimo Mundial del siglo XX y brinda un notable ejemplo del arte de la conversacion con Jorge Valdano. El pulso del novelista de El testigo (Anagrama, 2004) entronca en estas paginas con el ritmo tenso del cronista, dispuesto a atrapar la vida secreta de los goles, las razones que eternizan lo que ocurre en un instante.
Julio Valdivieso, intelectual mexicano emigrado a Europa, profesor en la Universidad de Nanterre, vuelve a su país después de una larga ausencia. El PRI ha perdido al fin las elecciones y se inicia un peculiar período de transición. Pero esta vuelta a un presente muy distinto del que dejara cuando se fue, se convertirá en una oportunidad de descifrar su pasado, el de su familia, el de su país, en una novela que despliega su trama como un inquietante mecanismo de precisión. Y en ese retorno extático y terrible se suceden los reencuentros que lo llevan a las claves de un amor perdido, a un episodio de la guerra cristera del que depende su propio nombre, a la leyenda viva del poeta Ramón López Velarde, el primer poeta moderno de México... Una irónica revisión de los mitos y de la condición mediática del mundo contemporáneo y una exultante reinvindicación de la poesía como sustrato perdurable en el caos de la historia. Una de las novelas más ambiciosas y logradas de la literatura mexicana y latinoamericana contemporánea, que sitúa a su autor en la primerísima fila de escritores de su generación.
Las páginas de ¿Hay vida en la Tierra? concentran cien historias tan diversas como contundentes. Juan Villoro analiza el extraño misterio de ser mexicano, se ocupa de la forma en que la tecnología modifica nuestras relaciones, desarrolla una teoría del mariachi, presencia una confesión del escritor japonés Kenzaburo Oé, conoce a dos tortugas en el campo de concentración de Dachau, abre una maleta que encierra el dolor del exilio republicano, enfrenta el desafío mayúsculo de pedir un capuchino y diseña un episodio de Los Simpson en el Distrito Federal. Hilarante catálogo de las paranoias, malentendidos, molestias e ilusiones que conforman la vida cotidiana, ¿Hay vida en la Tierra? traza un singular retrato de nuestra época. El registro de los sucesos transita con fluidez de lo culto a lo popular. Los afilados aforismos de este libro pueden venir de Nietzsche, una galleta china de la suerte, un gurú del kung-fu, un taxista extraviado, una niña de siete años o un peluquero deprimido. Imprescindible manual de primeros auxilios para entender la forma en que el presente se convierte en tradición, revela secretos para cuidar amistades como peces dorados, llegar al destino con oportuno atraso y entender la despedida como un poema épico. Villoro, en una exhibición literaria de primer orden, logra que la indómita vida diaria adquiera sentido al ordenarse en una historia. Es de una visión que resulta compulsiva y exacta; que no se rinde, inagotable (Francisco Magaña, Letras Libres). Un observatorio de lo cotidiano. Pequeños relatos que siempre tratan de vincular el destino individual con alguna cosa del mundo exterior que está cambiando las costumbres y que refleja la época actual (Yanet Aguilar Sosa, El Universal).
Balon Dividido <> Paperback <> JuanVilloro <> Planeta
«¿Podemos entendernos como contemporáneos de nuestros padres, ser intempestivos a su lado?» Un libro repleto de hallazgos, escrito con honestidad, humor y genio. Otro libro memorable de Juan Villoro. «¿Hasta dónde podemos recuperar una memoria ajena? ¿Es posible entender lo que un padre ha sido sin nosotros? Ser hijo significa descender, alterar el tiempo, crear un desarreglo, un desajuste que se subsana con pedagogía, a veces con afecto o transmisión de conocimientos». Juan Villoro relata en La figura del mundo algunos pasajes memoriosos en torno a su padre, el pensador mexicano-catalán, Luis Villoro. Sin el afán de escribir una biografía en estricto sentido, Juan evoca aquí la vida singular de quien fuera filósofo, luchador social, zapatista y autor de una obra fundamental. En este libro hace una aproximación a una figura a la vez íntima y pública, adentrándose en las complejidades de cualquier vida, narrando con maestría instantes que se desdoblan para entender el ubicuo presente. Recupera así la esencia de un padre quien estuvo presente en la vida familiar de un modo intangible, un padre que debe ser indagado por un hijo que intuye sus afectos y renueva, de este modo, el pasado. Escrito con gran sensibilidad y agudeza, este libro condensa el asombro y la emotividad de un autor para el que la escritura se convirtió en «una permanente carta al padre».
Con la ironía y la profundidad reflexiva que definen su escritura, Juan Villoro, uno de los mejores escritores latinoamericanos en tantos géneros literarios, otorga realidad a una utopía: los problemas de ese paraíso son las virtudes de una novela excepcional.Hubo un tiempo en que las playas eran un sitio de descanso. En la época del turismo extremo los viajeros necesitan otras emociones. Mario Müller, ex integrante del grupo de rock Los Extraditables, descubre una visionaria posibilidad en el Caribe: los placeres del miedo. Y a orillas de un inmenso arrecife de coral edifica La Pirámide, resort que ofrece peligros controlados hasta que un buzo muere fuera del agua. Müller conoce la naturaleza de sus huéspedes: unos crían arañas venenosas, otros juegan a la ruleta rusa, otros quieren actualizar los sacrificios mayas. En el arrecife, delicadas especies nadan entre piedras afiladas. Reflexión sobre los daños que elegimos para intensificar la vida, esta apasionante novela de Juan Villoro describe una nueva ecología: el cambio climático vacía los hoteles y el lavado de dinero los regenera como emporios fantasma.Pero Arrecife también es una historia de amistad, amor y redención. Mario Müller recupera a su mejor amigo para asignarle una misión que transformará tres biografías. Tony Góngora, narrador de los hechos, ha perdido buena parte de la memoria. La Pirámide representa para él una variante de la caverna de Platón, un sitio de aislamiento donde «conocer es recordar». La intriga policiaca lo lleva al fondo de sí mismo. «Esas atmósferas ominosas que tanto nos recuerdan por momentos a las ficciones apocalípticas o fantasmagóricas de Ballard. Los diálogos tienen esa sequedad irónica de las mejores respuestas y observaciones psicológicas de un Chandler. Arrecife es una novela perfecta a la hora de sincronizar el desdén por la vida que se inflige el narrador y el esfuerzo casi titánico, agónico, de un moribundo Mario, el amigo capital, por indicarle la ruta de su salvación definitiva. En esta magnífica novela de Juan Villoro no hay tiempos muertos» (J. Ernesto Ayala-Dip, El País).«Lúcida y poderosa lectura del pasado y presente, donde el terror, el sacrificio de los dioses y el mito se confunden» (J.A. Masoliver Ródenas, La Vanguardia).«La prueba irrefutable de que uno está ante un escritor de fuste reside en esa envidiable capacidad para cambiar de temas y registros cuando todo parecía dirigido a volver sobre lo mismo» (Ricardo Baixeras, El Periódico).«Villoro se ha basado, para su libro, en ese fenómeno sadomasoquista de nuestra civilización que lleva a ciertos turistas del mundo desarrollado a disfrutar de un fin de semana en un campo de concentración o en una mazmorra de la Inquisición. Lo que él ha hecho es darle a su ficción unos tintes étnico-mítico-telúricos que la hacen totalmente verosímil… Una magnífica novela» (Iñaki Ezquerra, El Correo Español).«No queda nada lejos de Crimen y castigo. Hay un asesinato, un diálogo moral potente y un personaje que lucha para redimirse… Villoro nos recuerda que las noticias de violencia son el pan de cada día en México y hay mucho turista que va desafiando el riesgo, consciente que se puede encontrar perdido en un ataque de guerrilla. Es para satisfacer este morbo que La Pirámide ofrece un catálogo de actividades peligrosas, destinado a aventureros temerarios que quieran tener una experiencia próxima a la muerte» (Josep Lambies, Time Out Barcelona).
Professor Cremallerus is an evil scientist jealous of professor Zâiper's popularity with students, so Cremallerus targets the student rock group Nube Lâiquido with his technologically driven schemes, requiring Zâiper to come to their aid.
Tiempo transcurrido es una gozosa gira por 18 años de vida mexicana. El libro arranca en un momento clave de nuestra historia reciente, el movimiento estudiantil del 68, y se detiene antes de que suceda el terremoto de 1985. Juan Villoro retrata una época con innegable fidelidad y al mismo tiempo crea situaciones radicalmente ficticias.
En la que sin duda es su cronica mas emocionante, Juan Villoro cuenta como estuvo en condiciones de comparar la intensidad de dos de los terremotos mas terribles que ha sufrido America el de 1985 en la ciudad de Mexico y el de 2010 en Santiago de Chile. Convencido de que estos desastres deben contarse con las mas representativas de las voces implicadas, Villoro tomo los relatos de sus companeros de temblor y construyo un concierto de impresiones en el que no faltan el suspenso o el absurdo. Ademas de una arrebatadora narracion coral sobre las distintas estrategias para sobrevivir al espanto, 8.8: El miedo en el espejo recurre al ensayo, al relato y al testimonio de otros escritores que, como Kleist, han narrado terremotos verdaderos o ficticios a fin de descubrir la dimension literaria de una realidad movediza. Al otorgarle a Juan Villoro el Premio Internacional de Periodismo Rey de Espana a principios de 2010, el jurado destaco no solo la calidad de la escritura, o la clarividencia en la eleccion del tema, sino las multiples perspectivas plasticas, musicales, literarias, politicas y sociologicas desde las que el autor ha analizado una realidad tan poliedrica. Saltando del espanto al humor de los testigos, el presente libro de Villoro renueva estas virtudes a la vez que busca averiguar como reacciona el ser humano cuando mas teme por su vida.
Una alergia obliga a los padres de Tere y Pepe a salir de emergencia de la ciudad. Ahora los hermanos deben viajar solos para reunirse con ellos hasta el otro extremo del país, en Puerto Sirena. El viaje no sólo resultará largo sino también muy peligroso, pues una mafia controla la nueva autopista por la que viajan. Además, entre los pintorescos pasajeros que los acompañan, se encuentra el más ambicioso y villano de todos. ¿Podrán llegar a su destino?
El autor nos guía en un viaje alrededor de una mesa, la del escritor de ficciones. La ardua y solitaria lucha con la página en blanco, plagada de múltiples incertidumbres y dudas que todo escritor debe librar durante el proceso creativo, sucede «en un ámbito sin gracia, la mesa de trabajo». «¿Qué nos hace pasar la mayor parte de la vida ante una mesa caótica?» —se pregunta Villoro.
Un guía turístico de Chichen Itzá da una conferencia sobre la teoría maya del fin del mundo para impresionar a una mujer y de paso todo en lo que ha creído. Tras una caminata iniciática por la ciudad, una niña empieza a sospechar que su papá convive con una familia alternativa. Un hombre que se dedica a la estadística tiene un tórrido romance con una desconocida que miente cuando está excitada. Personajes que delatan su clandestinidad estando en su propio país, que miran hundirse el terruño desde la cómoda nostalgia del exilio, que cruzan una y otra vez sus fronteras sólo para mirar con ojos frescos el derrumbe de siempre. Los cuentos de Apocalipsis (todo incluido) avanzan con soltura por caminos cuesta arriba: dudosas herencias familiares, arrestos que derivan en partidos de futbol llanero, amigos de toda la vida que funcionan como el mejor de los enemigos; pero también remontan corrientes traicioneras: la necesidad de reinventarse en medio de cada crisis, de sobrevivir a las batallas que se pierden por goliza. Con precisión y enorme sentido del humor, Villoro retrata a ciudadanos empeñados en ignorar su desgracia, ya sea por sobrevivencia o por deporte, pero también porque esperan que cuando el mundo se resquebraje en mil pedazos, les toque algo mejor.
«Los relatos de Juan Villloro tienen ese raro poder no para asomarse al abismo sino para permanecer en el borde del abismo, durante mucho rato, balanceándose y por lo tanto haciéndonos balancear a nosotros sus lectores con movimientos que surgen de la duermevela o tal vez de una lucidez extrema». Roberto BolañoDiego González es un documentalista que habla dormido. Está casado con una sonidista que trata de descifrar lo que dice en sueños. Se muda a Barcelona, pero el pasado lo alcanza como una pesadilla. La visita de un viejo conocido, el periodista Adalberto Anaya, trastoca su reciente tranquilidad. Anaya –quien ha vigilado a Diego durante años con la atención casi desmedida de un admirador– lo culpa de haber hecho un documental para entregar a un narco. Diego se ve obligado a lidiar con este enemigo que es, al mismo tiempo, su único aliado. La tierra de la gran promesa es una metáfora del México contemporáneo. Una lectura amplia sobre las entretelas de la corrupción y la vida íntima donde las verdades se pronuncian al dormir. Una reflexión sobre la forma en que el arte influye en la realidad y en que la realidad distorsiona al arte. Una novela tan política como personal que mantiene a Juan Villoro como un testigo excepcional de nuestro tiempo.
"Yo soy Fontanarrosa", le dice a su viejo conocido, al terminar de jugar uno de los peores partidos de su vida. Sus compañeros de equipo son Chéjov, Tolstói, Kafka, Hemingway, Joyce y seis más, a todos los ha decepcionado. Es casi el final de un insólito día entre policías, escritores, futbolistas y la cabeza de Juárez. Este entrañable cuento de Villoro, a manera de crónica urbana, es un regalo de humor, pasión literaria y pasión futbolera.
Lucio, Alex's older brother, has been missing for twelve years and there's no news about him. Until one day, an unknown old man visits Alex to inform him that his brother is trapped in the Island of the Immortal, where time doesn't go by. Alex decides to start a journey to rescue him, but he looks for Ziper, the only scientist capable of winning a competition against time. Will they find the correct antidote?
Una reflexión sobre cómo lo digital transforma nuestras vidas y nuestra relación con la lectura.Somos ya seres digitales. Hemos pasado de la galaxia Gutenberg ala galaxia digital. ¿Cómo afecta a nuestra percepción de la realidad? ¿Qué derivas políticas suscita esta revolución tecnológica? ¿Cuál esel papel del libro y la lectura en esta nueva era? Juan Villoro responde a estas y otras preguntas en un ensayo que huye del academicismo y se desliza por los recodos de la autobiografía y la crónica, mezcladas con la reflexión y la prospección especulativa. Por estas páginas asoman los dispositivos móviles, los selfies y Twitter, el control mediante el reconocimiento facial, internet y las mentiras virales, la lectura en red y la transformación del modo en que circula la información… El libro explora las pistas anticipatorias en los países tecnológicamente más avanzados, como Japón o Corea del Sur; las profecías contenidas en la literatura visionaria de Bradbury ylas viejas polémicas ‒ya presentes en Rousseau y Diderot‒ sobre realidad y representación, que vuelven a adquirir vigencia, y todo ello combinado con las experiencias personales de Villoro como estudiante de Sociología, su estancia berlinesa a mediados de los ochenta (en plena Guerra Fría) o su estadía en Stanford –donde le pilla la pandemia–. Y siempre con una pregunta latente en el ¿hacia dónde nos dirigimos como ciudadanos y como lectores?
El flaco Willy llevaba una pequeña delantera, cosa de tres puntos, no más. En la calle había un público considerable. Willy efectuó su última maniobra y los aplausos recorrieron toda la cuadra.Logró librar la mayoría de los obstáculos. Sólo un pino de boliche se vino abajo. Gritos de chavas y palmadas en su espalda.Era el turno de Jorge. Se concentró en la fila. Estaba oscureciendo y en las dos aceras los edificios prendían las primeras luces. La calle era una pequeña cerrada, de una cuadra de longitud, pero repleta de edificios: siete en una banqueta y ocho en la otra. Los cables de luz formaban una red en el rectángulo de cielo. Había pares de zapatos colgando de los cables. En otra época, los de la cuadra se dedicaban a quitarse los zapatos; los amarraban por las agujetas para lanzarlos hacia arriba.
El disparo de argón se abre a distintas lecturas; la intriga en un hospital y el acoso de una ciudad a punto de perder su rostro, la difícil búsqueda de un amor, la cirugía en un mundo regido por supersticiones y azares profundos, la indagación sobre la enfermedad y la mirada y el cumplimiento de una conjura hermética.
Espejo retrovisor reúne los textos más representativos de Juan Villoro, escritos a lo largo de treinta años y seleccionados por él mismo. Este archivo narrativo se divide en dos géneros el cuento, donde el humor, la tragedia y la traición coexisten con naturalidad y trazan senderos únicos; y la crónica, donde una mirada excepcional revela el sinfín de aristas que conforman la condición humana y determinan nuestro la política, la familia, los viajes, el rock, los misterios de la vida literaria… Además, la antología incluye crónicas y cuentos inéditos en libro, que reciben aquí su primer hospedaje. Un mosaico de piezas escogidas, un volumen fundamental tanto para los conocedores como para quienes se acercan por primera vez al trabajo de uno de los escritores contemporáneos más leídos y admirados de Hispanoamérica. «Guiado por los favores de la memoria, este libro muestra lo que quedó atrás; pero la literatura es una ilusión de cercanía, donde lo lejano se aproxima de acuerdo con el lema de los espejos Las cosas están más cerca de lo que aparentan.» JUAN VILLORO
Esa noche, en un programa de televisión presentaron un nuevo el lápiz labial que hacía invisible a la gente. Y a la gorda Tencha le dio una idea desaparecer a Rosita, borrada del mapa como si fuera, un dibujo de un cuaderno...
No fue penal ofrece dos versiones de una misma jugada. En forma dramática, ese lance une a dos amigos que el destino convirtió en enemigos. El Tanque dirige un equipo que descenderá a segunda división si pierde el partido. Desde su pequeña prisión de director técnico, enfrenta algo más que el su futuro y su pasado están en juego. Con la garganta hecha trizas, lucha contra la torpeza de sus propios jugadores y las decisiones del árbitro. Mientras tanto, es observado por Valeriano Fuentes, el examigo con el que compartió una tragedia que cambió sus vidas y que ahora está a cargo de la implacable justicia del VAR. Durante años, Juan Villoro, ganador del Premio Internacional Manuel Vázquez Montalbán por Dios es redondo, ha escrito crónicas y ensayos de futbol. Esta vez se sirve de dos narraciones complementarias para contar una historia sobre la pasión deportiva, la hermandad y sus rivalidades, y para explorar la condición teatral de quienes intervienen en el juego desde fuera de la cancha. Las jugadas polémicas dependen de quien las mira. No fue penal pone en escena una desconcertante condición del lo que para unos es legítimo, para otros es un agravio. El partido se detiene y la acción es revisada por el VAR. ¿Cuál será la sentencia? Dos historias muy distintas explican ese inquietante momento de decisión.
En Safari accidental Juan Villoro reúne crónicas que lo confirman como uno de los mayores exponentes del género que él mismo denomina el ornitorrinco de la prosa. Villoro visita a su Satánica Majestad Mick Lagger, viaja con Salman Rushdie a Tequila, sigue a la caravana zapatista en su ruta a la Ciudad de México, recupera la historia de amor de Fitzgerald y su esposa Zelda, dialoga con Bono, Peter Gabriel, Yoko Ono y Martin Amis. Las situaciones y los personajes célebres alternan con textos más personales: el autor recuerda a su padre durante el movimiento estudiantil del 68, descubre los recónditos placeres de la computadora Apple, evoca las enseñanzas de su maestro Augusto Monterroso y emprende una arriesgada fenomenología del chile. La crónica es una cacería frecuentemente determinada por el azar. El expedicionario que sale en pos de un león se topa con el inesperado ornitorrinco. En su versátil recorrido, Villoro retrata a un grupo que no siempre cabe en la misma foto: cien millones de mexicanos, y traza la geografía humana de algunas emblemáticas regiones de nuestro tiempo: el Berlín anterior y posterior al Muro, La Habana de todas las luces, Tijuana, la frontera más cruzada del mundo, y el parque temático por antonomasia, el reino gobernado por un ratón de fieltro, la plástica utopía de Disney World. De acuerdo con Juan Villoro los cronistas memorables son como los grandes del jazz: improvisan la eternidad. Safari accidental es un excepcional viaje en pos de esas eternidades.
El mundo puede dar muchas sorpresas, una de las más asombrosas ocurrió el día en que Gonzo Luque, baterista del grupo de rock Nube Líquida, se puso a dieta. El corpulento músico decide dejar su delicioso tocino y su club sándwich triple por la chica que le hace sentir redobles en el corazón: Cindy Buendía. Pero para alguien que desprecia las ensaladas y sólo come frutas si están escondidas bajo una montaña de helado, no será sencillo lograr su objetivo, así que animado por su amigo Pablo Coyote acude al profesor Zíper para que le ayude a crear un invento que lo haga soportar la comida sana. ¿Podrá el profesor Zíper ayudar a su viejo amigo?