
Edmond Baudoin is an artist, illustrator, and writer of sequential art and graphic novels. Baudoin left school at the age of 16 and went into military service. He later worked as an accountant at the Palace de Nice (L’Hôtel Plaza). At 33, he left the accountant trade to pursue drawing. Baudoin was an art professor from 1999 to 2003 at the University of Quebec
Les androïdes de New Earth exploitent les données transmises par leurs créateurs, les humains. Dans cette société autoritaire, toute référence à l'histoire et à la culture des terriens est prohibée. Mais certains robots revendiquent cet héritage et, dans une quête de liberté, projettent de détruire le système. À la recherche de ces rebelles, les enquêteurs North et Quang sont confrontés à leurs propres doutes d'androïdes et doivent choisir leur camp, au péril de leur vie. Un récit de science-fiction poétique, philosophique et mathématique.
Edmond Baudoin is one of the most revered and influential figures in European comics, renowned for his slashing, expressive brushwork and narrative experimentation. New York Review Comics is proud to present the first English translation of his most intimate and inviting book, his graphic memoir of growing up with his beloved brother, Piero.Whether stuck in bed with whooping cough or out exploring in the woods, the two brothers draw together endlessly. They confront Martians, battle octopuses, stage epic battles between medieval castles, and fly high over the earth. Inevitably, they begin to grow apart, and their shared artistic life is replaced by schoolwork, romance, dances, motorcycles, and the struggle to decide what sort of people they want to be. Piero is a delicate, exuberant testament to the joys of childhood and a bittersweet account of what it means to become an adult—and an artist.
Um belo dia, Simon um empregado de escritório parisiense, abandona a mulher, o filho, a casa, o emprego e a sua cidade, para partir numa viagem por França, à procura de si próprio. Uma viagem poética, contada pelo traço sensual do autor.
Una inmersión gráfica en el universo de Salvador DalíCon motivo de la gran exposición retrospectiva sobre la obra de Dalí que se inaugura en París el 21 de noviembre, el Centro Pompidou invita a Edmond Baudoin, uno de los más prestigiosos autores de cómic europeo, a reflexionar sobre el pintor. Baudoin se adentra en la vida y la obra de Salvador Dalí, artista legendario y enigmático, amigo de Buñuel y Lorca, icono del surrealismo; se sumerge con su trazo virtuoso en el universo audaz y desenfrenado de Dalí, para iniciar con él un diálogo íntimo, ofreciéndonos su visión personal de uno de los grandes creadores del siglo XX.El álbum sigue la vida de Dalí de manera cronológica, pero alternan datos claves de su recorrido vital con reflexiones personales de Baudoin sobre el pintor y anécdotas de su infancia que el autor decide realzar por su especial significado. El autor de cómic pasea por la existencia del extravagante pintor, intentando descifrar sus anhelos, sus miedos, los entresijos de sus cuadros y de su personalidad, apoyándose en la fuerza de su propio dibujo.Baudoin comenta: “No me gustaba especialmente su pintura, ni el hombre a priori, pero al estudiar sobre él, empecé a quererle. Leí muchísimo sobre él, vi películas, miré imágenes, entré en su mundo, y vi a un ser humano. Y un ser humano siempre es conmovedor, incluso el peor de los criminales. Dalí es ante todo un ser humano. Era alguien que quería vivir por encima de todo, y ese rasgo es algo extraordinario”.
Le vieux peintre parle à son modèle. Il se souvient de ses vies amoureuses pour dire tout ce qu'il sait des relations entre les hommes et les femmes. Il a vu, vécu beaucoup, et connaît depuis longtemps l'histoire des sentiments et des désirs. Mais il restera toujours l'arleri, petit oiseau du Midi qu'on dit sans cervelle, fragile, sautillant, étranger à la raison des hommes. Dans la poésie et la naïveté inaltérables de son regard, renaît sans cesse la force singulière de son art.
Un retrato a cambio de un sueño. Así es como Baudoin y Troubs, abordando a la gente en la calle, se plantean retratar la mexicana Ciudad Juárez, quizá la urbe más peligrosa del mundo, donde los asesinatos de mujeres y la violencia vinculada con el narcotráfico son el pan de cada día. Sin embargo, a través de sus ojos, la ciudad fronteriza resulta rebosar de vida y de sueños. El origen de 'Viva la vida' se halla en la novela del escritor chileno Roberto Bolaño, 2666, que gira en torno a los misteriosos asesinatos de más de 400 mujeres en Ciudad Juárez. Su lectura fue el germen que incitó a Baudoin a emprender el viaje hacia la ciudad fronteriza, junto con Troubs, para reflejar y dar a conocer a través de sus dibujos esa cruda realidad, e intentar comprenderla. Sin embargo, recogiendo los testimonios, los anhelos y los sueños de los lugareños, no sólo fueron conociendo la brutal realidad de Ciudad Juárez, sino también la de una ciudad generosa y acogedora. "Me gustaría viajar", "Quiero pintar", "No más pobreza", "Pasear por la ciudad sin tener miedo", "Hacerme vieja". Un dibujo, un sueño. Un dibujo, un sueño. Miradas llenas de esperanza, sonrisas que creen en la vida. Y es que el motor principal de los retratos de Baudoin y Troubs es éste, reflejar sobre el papel que más allá de la violencia, el sufrimiento y la muerte, sobre todo hay vida; y lo quieren celebrar. Viva la vida fue, asimismo, publicado en México por Sexto Piso (mayo 2011) y en Francia por L'Association (septiembre 2011). Baudoin y Troubs estuvieron presentes en el Salón del Cómic de Barcelona gracias al esfuerzo compartido de Astiberri, de la Embajada de Francia, de SD y de Ficomic.
A través de la mirada de Manu, Badouin desvela como sólo él sabe los sentimientos más intensos de sus personajes, la belleza de las mujeres y su profundo amor por ellas. La ciudad de Niza también se vuelve protagonista de la obra, y el autor de El viaje nos va descubriendo sus paisajes y sus rincones con apuntes no exentos de retazos autobiográficos.
La Roya est un fleuve qui prend sa source en France, au col de Tende, et se jette dans la Méditerranée à Vintimille, en Italie.Durant l’été 2017, Baudoin et Troubs ont parcouru cette vallée, à la rencontre des membres du collectif « Roya Citoyenne », des gens qui, comme Cédric Herrou, viennent en aide aux migrants qui tentent de passer la frontière.Comme à leur habitude (Viva la vida, Le Goût de la terre) ils ont rempli leurs carnets de portraits et ils interrogent avec bienveillance et simplicité la violence du monde et l'humanité qui en jaillit. Cette fois ils sont ici, dans le sud de la France, confrontés au racisme et à la solidarité, et cette question qui ne les quitte pas : « pourquoi pour moi c’est possible et pas pour un Afghan, un Soudanais, un Érythréen, un…? »Préfacé par J. M. G Le Clézio, Humains interroge notre vivre ensemble et notre projet européen, confronté aux migrations politiques aujourd'hui et climatiques demain, et nous rappelle que ce que les états qualifient de flux, représente en fait de précieuses vies humaines.
Si en Viva la vida. Los sueños de Ciudad Juárez (Astiberri, 2011) Baudoin y Troubs intercambiaban en tierras mexicanas un retrato por un sueño, esta vez viajan a Colombia para dibujar a personas a cambio de sus recuerdos más valiosos. La memoria está vinculada a la historia, y esa historia se arraiga en la tierra donde uno ha crecido. En la región del Caquetá, cerca del Amazonas, cuna de las FARC, decenas de miles de campesinos han visto cómo les era arrebatada su tierra y han sufrido los desplazamientos masivos, secuestros y asesinatos colectivos causados por el enfrentamiento entre paramilitares, guerrilleros y narcotraficantes.“¿Qué es lo que da su sabor a una hierba, a un árbol, a una fruta, a un hombre, a un pueblo?”, se preguntan Baudoin y Troubs. Al encontrarse con campesinos a quienes se les echó de su tierra, tierra rica en coca y por lo tanto asolada por las luchas de poder entre paramilitares y narcotraficantes, Baudoin y Troubs descubren que la felicidad está vinculada con la tierra en la que uno echó raíces.“Me gustaría viajar”, “Quiero pintar”, “No más pobreza”, “Pasear por la ciudad sin tener miedo”, “Hacerme vieja”. Un dibujo, un sueño. Un dibujo, un sueño. Miradas llenas de esperanza, sonrisas que creen en la vida. Y es que el motor principal de los retratos de Baudoin y Troubs es éste, reflejar sobre el papel que más allá de la violencia, el sufrimiento y la muerte, sobre todo hay vida; y lo quieren celebrar.Durante ese viaje son todo ojos y oídos, y presentan a través de sus retratos un conflicto de actualidad sin prejuicios, sin tomar postura, pero sí cierto riesgo, al terminar entrevistándose con una comandante de las FARC.«Baudoin y Troubs van pintando historias con su mano prodigiosa y recia. Pintan rostros, pintan manos, pintan calles, pintan vida y pintan muerte: la muerte que rodea todo lo que ve, que se cuenta en lo que la gente dice y hasta en lo que sueña. (…) Todos sus habitantes tienen una historia que contar, una misma historia: la del huyente». Alfredo Molano Bravo, sociólogo, periodista y escritor colombiano
Vingt ans après avoir découvert l’art inuit au musée des beaux-arts de Québec, Edmond Baudoin réalise avec son ami le dessinateur Troubs ce grand voyage qu’ils attendaient depuis longtemps : se rendre dans deux territoires peuplés par des Inuits, ceux de Labrador et du Nunavut. Un périple aussi compliqué qu’onéreux car ces régions isolées sont difficiles d’accès… La force des récits de Baudoin et Troubs réside dans l’accumulation de témoignages et de points de vue variés. Une bibliothécaire, un ancien maire, un sculpteur, un archéologue, une activiste… En assemblant leurs récits, Inuit évoque les problèmes économiques, sociaux et écologiques que rencontrent ces populations autochtones du nord du continent américain et surtout, l’angoisse existentielle qui les habite. Car les modes de vie se sont radicalement transformés au cours du siècle passé – du fait de la sédentarisation et de la colonisation – et des pans entiers de la culture traditionnelle disparaissent. Loin d’être uniquement un livre de voyage vers des contrées lointaines, Inuit propose un état des lieux poétique, non-exhaustif et humaniste, de la culture inuite en ce début de XXIe siècle.
Originellement paru chez Futuropolis, le Portrait était épuise depuis des années. Le voilà réédité, et nous retrouvons cette parabole magistrale sur le thème de l'artiste et du modèle.
Le grand retour d'Edmond Baudoin à L'Association : on ne l'y avait pas vu depuis "Salade Niçoise". "Le Chemin de Saint-Jean", c'est aussi le chemin de Baudoin, celui de son arrière-pays, celui qui mène à sa source, le chemin allégorique de l'auteur, son parcours sans cesse répété. Et d'ailleurs, puisque l'auteur pense qu'il n'en aura jamais fini avec ce sujet, ce livre présente une importante particularité éditoriale : chaque nouvelle édition sera enrichie de nouvelles planches, d'où un premier tirage relativement faible (2000 ex.). Il s'agit aussi du plus grand format édité à L'Association, l'auteur ayant voulu rendre pleine mesure aux dessins.
Un homme marche seul, dans un port. Plus loin, la montagne, but de son voyage, s'approche. L'homme se souvient, par bribes, de sa vie. Il se demande comment trouver sa propre note dans la cacophonie du monde.
Mat est un garçon solitaire. Chaque jour il doit faire face à un père raciste qui le rejette et ne cesse de lui raconter des souvenirs insoutenables de la guerre d'Algérie. Pour fuir cette triste existence, il trouve refuge dans ses rêves. Sa rencontre avec Élodie, petite fille en mal d'affection, va lui donner la force d'affronter son père et de sortir de sa souffrance.
Jeanne, la mère de l’auteur, vit dans une maison de retraite depuis peu. Son grand âge et quelques tracas lui font perdre la mémoire. Son discours parfois incohérent demande beaucoup d’efforts à Baudoin pour tenir une conversation mais son regard tendre sur cette femme lui laisse entrevoir des images derrière les mots et doucement, les souvenirs lui reviennent…
Pendant sept ans, Baudoin assiste à des répétitions de danse. Fasciné par l'énergie vivante des danseurs, il dessine des heures durant, tentant de restituer l'expérience sensorielle qui se joue devant lui. L'artiste peint les corps en mouvement et, entre poésie et émotion, nous raconte une manière d'être au monde.
El abuelo de Edmond Baudoin, Félix, nace cerca de Niza en 1863, en la época de Napoleón III. No le gusta mucho la escuela, y con 12 años se embarca en un velero como grumete. Tras varios años en el mar, naufragan al sur de San Francisco. Félix tiene 16 años, y empieza a recorrer el oeste del continente americano: la búsqueda de oro, la caza de bisontes, la construcción del canal de Panamá, la del puente de Brooklyn de Nueva York... Baudoin relata la increíble epopeya de su abuelo, que llegó a conocer a los míticos Sitting Bull y Buffalo Bill, y recrea de esta manera uno de los momentos más determinantes de la historia americana. Más allá de la crónica familiar, del retrato de ese abuelo aventurero y misterioso, Baudoin se adentra en una reflexión crítica: la problemática de la conquista, de la colonización, de la destrucción masiva de la cultura amerindia. ¿Qué papel desempeñó exactamente su abuelo? El autor prolonga esa reflexión con su propio descubrimiento, en Quebec, de la comunidad india: los hijos del famoso Sitting Bull...
Baudoin se souvient de son enfance, de ses visites à son grand-père, le vieux John, qui était venu s'installer en France après la guerre 14-18. Tout au long de ces planches il nous parle de ce Papy, de cet homme qui vivait encore à l'ancienne, qui chassait le renard, qui marchait vers la colline pour y lire la météo.Baudoin est jeune, gamin, il regarde ce grand-père avec ses yeux d'enfant, fasciné par ce bonhomme qui vivait dans un monde à part.Mais ce petit garçon est déjà un rêveur, il regarde du coin de l'oeil la belle Isabelle, imagine que les extra-terrestres lui envoyent des messages. Baudoin est lucide sur cette période ou il passait du temps avec John, sur cette innocence, il porte un regard plein de bonté et de générosité sur cette période. Et l'aspect morcelé de cette histoire donne un aspect "chronique" rurale, un peu comme les bouquins de Pagnol qu'on lisait au lycée, un récit qu'on lit tranquillement et reposé, une porte vers des souvenirs qui ne nous appartiennent pas mais qui font vibrer une fibre pas si lointaine.Ce qui m'a, par dessus tout, subjugué, c'est l'incroyable émotion du graphisme de Baudoin, un trait qui va à l'essentiel, une encre qui laisse deviner le grain du papier (certainement un Ingres, l'un des plus beaux papiers), qui se faufile le long des formes, qui suggère plutôt que trop décrire."Couma Aco" a été élu "meilleur album de l'année" à Angoulème en 92, et franchement, ce récit intimiste est vibrant d'authenticité ! Certainement l'une des plus belles oeuvres de Baudoin.
Quand Edmond Baudoin, le grand dessinateur, spécialiste du noir et blanc, nous offre son regard personnel sur la nature... Cette nouvelle collection est dédiée aux dessinateurs de bandes dessinées, à ces adeptes du croquis, qui dès que leur regard se pose, sortent de manière quasi automatique un petit carnet, un crayon, voire des pastels. Le regard vif, la main agile, le croqueur fou permet aux éléments de prendre forme, souvent en noir et blanc, parfois en couleur, sur le papier. Et le passant, qui jette un regard curieux, par-dessus l’épaule du dessinateur, est fasciné par tant de magie…Chaque volume de cette collection donne la parole à un dessinateur de bande dessinée et présente le regard qu’il porte sur la nature et sur l’environnement. Des croquis et dessins réalisés bien souvent en dehors de tout album mais aussi des esquisses faites à l’occasion de repérages, des crayonnés annonciateurs de cases…L’ensemble fait de la nature, non pas un second plan ou un décor quelconque dans lequel le héros se glisse, mais un véritable personnage qui montre l’investissement et l’intérêt du dessinateur. Un temps de respiration, un moment de calme ou une volonté de mettre en avant des éléments qui vont à un moment porter l’action !Cette collection est dirigée par Dominique Dupuis.
A la campagne. Une petite fille se promène le long du chemin aux oiseaux. Chez elle, ses parents se séparent. Son univers se fissure. Elle découvre l'attente, la solitude. Alors elle apprend, jour après jour, à se reconstruire un monde, bercée par les histoires que lui racontent ses parents, aidée par les rencontres que ses balades lui offriront, et par la nature, par les oiseaux, forces vitales auxquelles elle s'abreuve.
Sur la route et parmi les ruines, un portrait de la Syrie d'aujourd'hui. De Damas à Alep, en passant par Palmyre, Baudoin sillonne les routes de Syrie avec Vincent Gelot, responsable local de l'association L'Œuvre d'Orient. Le but du rencontrer les communautés chrétiennes du pays, recueillir le témoignage d'une population oubliée qui survit tant bien que mal dans cette région décimée par la guerre. Lui donner un visage et une voix.
Août 2017 : sur un quai de gare à Nice, Edmond Baudoin croise Mariettte et sa fille Lou. Sa quête de l’humain s’arrête sur leur regard. Il revient de La Roya où il travaillait avec Troubs pour décrire le quotidien de ceux qui aident les réfugiés en difficulté (Humains, La Roya est un fleuve), elles rentrent de Suisse, à pied, du lac Léman à la Méditerranée, le long de cette frontière intangible et pourtant si sévère pour ceux qui tentent de la franchir.Mariette et Lou ont une histoire, terrible : elles ont perdu un mari et un père brutalement en montagne, en 2009. Depuis, elles partent dès qu’elles le peuvent toutes les deux, marcher et explorer la montagne, partout dans le monde, comme il aimait le faire.La Traverse raconte la violence du deuil, la douleur, et la reconstruction d’une famille dont les passions sont communes : la montagne, et les gens. De la Chartreuse à l’Himalaya, en passant par le chemin de Saint-Jean si cher à Edmond Baudoin, la traverse, c’est la marche, l’ascension, c’est rencontrer les limites, le précipice, se tenir au bord pour se sentir vivant.
Sur le rideau rouge du théâtre, est écrit en grand, en très grand, le mot "liberté". Quand, après les trois coups, le rideau se lève, on découvre un grand mur gris. Dans ce mur, il y a des fenêtres, dans la fenêtre des barreaux. Où est le dedans ? Où est le dehors ? Entre l'enclos d'une cité et des barreaux de prison, le désir d'être libre, la solitude, la peur du vide comme de l'espace, un vieil homme accroché à la vie, une virée qui tourne mal et l'amour de Willy pour Véro... Il y a des paysages beaux comme la liberté. Mais qu'est-ce que ça veut dire beau et libre ?
Una mattina, Simon sente il bisogno di lasciarsi tutto alle spalle: compagna, figlioletto, gatto e lavoro. Così prende il primo treno e dice addio alla sua vita precedente, ormai soffocante. Comincia un personale viaggio di iniziazione, dove ogni nuovo incontro è un'opportunità per restituire bellezza e significato alla vita.